Las lluvias traen consigo más que solo riesgo de inundaciones.
Baseform te mantiene continuamente al tanto de las infiltraciones y aportaciones (I&I), de la carga sanitaria y de la respuesta de las cuencas.
Los episodios de lluvia suelen hacer que los caudales de la red de alcantarillado superen ampliamente los niveles habituales en tiempo seco, debido tanto a la infiltración (entrada de aguas subterráneas a través de tuberías y pozos de registro deteriorados) como a la entrada de agua externa (aportaciones, entrada de aguas superficiales a través de conexiones inadecuadas). Estos aumentos repentinos de caudal sobrecargan la capacidad de tratamiento, incrementan el riesgo de desbordamientos y obligan a los operadores a reaccionar ante los problemas en lugar de anticiparse a ellos. El módulo de gestión de infiltraciones y aportaciones de Baseform detecta y cuantifica continuamente estos eventos. Además, los resultados del caudal sanitario se validan automáticamente mediante los datos de consumo procedentes del sistema de facturación, que se vinculan a la red de alcantarillado. La solución modela la respuesta de la cuenca o subcuenca frente a las precipitaciones, pronosticando la infiltración y la entrada de agua antes de que los volúmenes alcancen umbrales críticos. Además, automatiza la generación de informes de infiltraciones y aportaciones, reduciendo significativamente el trabajo manual. De este modo, los operadores pueden conocer qué entra al sistema, desde dónde y en qué condiciones, en lugar de limitarse a comprobar que los caudales máximos han superado las expectativas después de una tormenta. Esta visibilidad facilita tanto la planificación de actuaciones de rehabilitación específicas como la gestión proactiva del riesgo de desbordamientos del sistema de alcantarillado.
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